Almohadas limpias

La mayoría de nosotros acostumbramos cambiar de sábanas una, dos y hasta tres veces a la semana y, con cierta inocencia, pensamos que con eso basta para dormir en un lugar limpio y libre de ácaros, pero no es así. También las almohadas y el colchón deben lavarse; aquí te hablamos de las almohadas, que por lo menos dos veces al año deben lavarse sobre todo si vives en un clima cálido.

 

  1. Revisa la etiqueta para confirmar que tu almohada se puede lavar en lavadora. Ajusta la temperatura según las indicaciones.
  2. Enrolla las almohadas a lo largo y átalas con un listón para que no se desenrollen. Doblarlas o enrollarlas evitará que el relleno se desintegre.
  3. Usa detergente líquido, el polvo puede dejar residuos.
  4. Lava las almohadas de dos en dos para que la lavadora haga bien su trabajo.
  5. Aplica doble ciclo de enjuague después del lavado principal para asegurarte de que no queden residuos de jabón.
  6. Seca tus almohadas según indique la.etiqueta. Si se pueden secar en la secadora, coloca un par de pelotas de tenis junto con las almohadas para acelerar el secado y evitar que las fibras se desintegren.
  7. También puedes dejarlas secar en una superficie plana, de preferencia bajo los rayos del sol.