Organiza un brunch en tu departamento

Si te gusta estar cerca de tu familia o de tus amigos, atrévete a organizar un brunch en tu departamento para que además de pasar un momento agradable, te luzcas con recetas sencillas, pero que pueden dejar impresionados a tus invitados.

En realidad, este tipo de actividades son fáciles de planear, no necesitas invertir mucho tiempo y tampoco dinero, solo basta con elegir el menú correcto y poner atención a detalles como la decoración. Por eso, en este artículo te daremos algunos consejos para que todo salga mejor de lo que imaginas.

¿Por qué nos gustan tanto los brunchs?

Decir brunch es referirse a una tendencia gastronómica que ha cobrado mucha fuerza en México, apareció en algunos restaurantes de zonas trendy, pero tiene una gran ventaja: Lo puedes organizar en la comodidad de tu departamento para que hagas de ese momento una experiencia más íntima.

Esta palabra tiene su origen en dos términos anglosajones: Desayuno (breakfast) y almuerzo (lunch). Se trata de una actividad culinaria que apareció en el siglo XIX, cuando en 1895 el periodista Guy Beringer escribió sobre esta práctica en el semanario Hunter’s Weekly.

De acuerdo con la revista Food and Travel, el periodista describió al bruch como “una combinación de desayuno y comida, que algunas familias de la alta sociedad tomaban tras volver de su jornada de caza dominical”.

En Nueva York creció la fama de esta actividad, incluso se consideraba que para estar a la moda, las personas debían de “brunchear”. Cuando llegó el siglo XX los actores de cine contribuyeron a que el brunch se mantuviera entre el gusto de las personas:

“Recorrían Estados Unidos en tren, tenían como hábito parar los sábados en Chicago para hacer un desayuno tardío. Esa costumbre se extendió al resto del país, y los domingos, ya después de la Segunda Guerra Mundial, cuando muchas mujeres se habían incorporado al mercado laboral, la costumbre se popularizó como momento de reunión y descanso familiar”.

Así es como lo detalla el sitio Food and Travel, de tal modo que al conocer la historia de esta singular práctica, es más sencillo comprender el entusiasmo que causará tener el brunch en tu departamento.

¿Cómo organizar uno con éxito?

La tarea de organizar un brunch es sencilla, solamente tienes que considerar algunos aspectos básicos para que el resultado final sea tal y como lo esperas, todos tus invitados quedarán muy complacidos.

El primer paso es determinar cuántas personas vas a invitar, pues de esto depende la cantidad de platillos que integrarán el menú. Del número de invitados también depende la decoración que tendrá tu departamento, pues es posible que tengas que reacomodar los muebles para que todos estén cómodos.

Conocer a las personas que irán a tu brunch también te servirá para que elijas los alimentos que más les gustan y así evites comprar ingredientes que puedan hacerles daño o que simplemente se quedarán en los platos porque a pocos invitados se les antojarán.

De acuerdo con Marco Beteta, un reconocido experto en materia gastronómica, algo que no debes de pasar por alto es el presupuesto, asegúrate de incluir la comida, bebidas, decoración y gastos extras, por ejemplo, compra de mantelería y vajilla para el gran día.

“El montaje de un brunch es similar al de un buffet, así cada invitado se sirve a su gusto. Nuevamente, la comida y cantidad de estaciones de servicio que coloques estarán en función de tu presupuesto”, según lo expone Beteta en su página oficial.

Por supuesto, lo más importante para el brunch en tu departamento es el menú, finalmente el propósito de esta actividad es crear un momento de convivencia en torno a la comida, así que tiene que ser del agrado de todos los asistentes.

Elige bien tu menú

Una vez que la organización del brunch está lista, lo que sigue es concentrarte en el menú, finalmente éste será el protagonista y por lo tanto tienes que esmerarte un poquito más en elegirlo muy bien.

Lo primero en lo que tienes que pensar son los aperitivos. En la mesa de servicio que hayas elegido para el brunch, coloca recipientes con frutos secos (nueces, almendras, pistaches) y aceitunas. Para darle un toque más trendy, acompaña estos alimentos con vino espumoso, será el preámbulo ideal.

Algo que no puede faltar en tu menú es la fruta, no solo se consideran unas bombas de vitaminas, su versatilidad te permitirá servirla en cócteles o bien, en zumos. Por su frescura, es recomendable que elijas fresas, mango, piña, kiwi y papaya; mientras que los jugos pueden ser de naranja y zanahoria.

Si tienes jugo de naranja, puedes aprovechar para preparar las bebidas clásicas de un brunch: Las mimosas. Este trago apareció en la década de 1920, se cree que el Buck’s Bar de Londres fue el primer sitio en prepararlo, combinando champagne y jugo fresco de naranja.

Sin duda, es una receta muy sencilla y lo mejor es que va muy bien con los otros platillos de tu menú, entre ellos, los huevos benedictinos. Se trata de una receta muy querida por los ingleses, que consiste en un muffin partido por la mitad sobre el cual se coloca jamón, tocino, huevos escalfados y salsa holandesa.

Otros platillos salados que puedes incluir son ensaladas, así como una tabla de quesos y embutidos. No te olvides de poner pan, ya sea francés, baguettes, barras integrales y pan tostado.

El brunch en tu departamento será un éxito si consientes a tus invitados con sabores dulces, puede ser desde lo clásico como frascos de miel, mermelada, cajeta y crema de avellanas, para que acompañen sus hot cakes con lo que más les guste.

Si cuentas con el tiempo y la inspiración, puedes aventurarte para preparar otras recetas, desde un rico pollo horneado con papas o algo más fresco y con sabor a mar, es decir, mariscos (en cóctel o en brochetas).

Además de las mimosas, los jugos naturales y el vino, no te olvides del café, esta bebida es otro imprescindible de un brunch. Si quieres que no les falte nada a tus invitados, también incluye té y agua mineral, así los gustos de todos quedarán cubiertos.