El queso en tu mesa

El otoño no puede estar ya más presente en el ambiente y nosotros estamos listos para reuniones caseras que van más con un pan, queso y vino.

Y es curioso que casi siempre nos enfocamos en el vino para sentirnos buenos anfitriones pero, ¿qué hay del pan?, ¿qué hay del queso? La experiencia no se limita al beber, sino que también un buen bocado puede hacer de una noche cualquiera, una maravillosa. Elije bien tu vino, el pan, y el queso. Ahora, sírvelo como se merece. Aquí te decimos cómo hacerle con el queso.

  1. El queso jamás se sirve frío; déjalo a temperatura ambiente durante más o menos una hora (sobre todo si se trata de brie o camembert).
  2. Con corteza. La mayoría de las cortezas de los quesos son comestibles, depende del gusto que cada quien tenga. Las únicas que no se comen son las que tienen cera o plástico, así que ya sabes.
  3. Elige tu cuchillo. En realidad si te quieres convertir en un experto valdría la pena que adquirieras un cuchillo para cada tipo de queso, ¡por que los hay! Uno para el queso suave, uno para el que es más duro, uno para rallar y un largo etcétera. Pero lo que sí no debes olvidar es que no debes usar un mismo cuchillo para cortar dos o más quesos distintos en la misma ocasión, de otra manera se pueden alterar los sabores.
  4. Dales su espacio. Los quesos también necesitan que les des espacio entre sí a la hora de servir en una tabla. Evita servir demasiadas porciones a la vez y da oportunidad de que las personas tomen el trozo que deseen sin entorpecer el movimiento, aún si hay un palillo de por medio.
  5. Crea contrastes. Un buen queso debería ser suficiente para comerse solo, pero la verdad es que nos encanta la experiencia Ratatouille: combinar sabores contrastantes que hagan resaltar la personalidad de cada uno. Cerca de tu tabla, pon a la mano un tazón con arándanos, nueces, dátiles, o lo que se te ocurra. Cada vez puede ser diferente.
  6. No recicles un buen queso. Lo ideal sería que se terminara en una sentada, la verdad, ¿a quién le gusta comerse un queso seco? Si de plano es mucho lo que te ha sobrado, cuida muy bien el almacenamiento para que conserve sus grasas y texturas para la siguiente, que debería ser pronto (uno o dos días cuando mucho). Envuélvelo en papel encerado y guárdalo en una bolsa reutilizable sacando lo más que puedas el aire.

Eunice Véliz

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